MUEBLES CAFETEROS, CONTRAMOSTRADORES Y MOBILIARIO BARRA
El mobiliario de barra responde a una lógica distinta a la de cocina. Aquí se trabaja con muebles más altos, habitualmente alrededor de 1 metro, porque no se cocina encima: se monta, se sirve y se da visibilidad al proceso. En la barra se concentran equipos que requieren inmediatez —cafetera, licuadora, exprimidor, caja registradora— y, además, forman parte de la experiencia del cliente, que ve la elaboración y percibe orden o desorden en tiempo real.
Dentro de este conjunto destacan los contramostradores (también llamados frentemostradores o muebles estante), normalmente abiertos y pensados para vasos, copas o tazas. Se definen por tres parámetros básicos: largo, fondo (habitualmente 35 o 60 cm) y número de estantes. Siempre incorporan un frontal doblado y un peto posterior que ayudan tanto a la higiene como a la contención de líquidos. Al ser muebles abiertos por el frente, la trasera va cerrada en acero inoxidable para mantener una imagen limpia y uniforme de la barra.
El otro gran elemento es el mueble cafetero, diseñado específicamente para soportar la cafetera y todo su entorno de trabajo. Puede ser abierto o cerrado, con estantes o puertas, y su configuración invierte la lógica del contramostrador: donde hay puertas delante, la parte trasera queda abierta para permitir el paso de instalaciones, tomas de agua y cableado. Suelen ser de fondo 60, con frontal soldado, peto posterior y un pasacables en el sobre para evitar cables a la vista. En muchos modelos se integran tolvas y cajones, desde soluciones básicas hasta conjuntos más completos con cajones dobles y guías telescópicas.
Por último, algunos consejos que evitan errores frecuentes. Siempre que sea posible, conviene unificar proveedor de mobiliario inox en la barra: pequeñas diferencias de acabado, radios o petos se notan mucho cuando los muebles van alineados. Si el presupuesto lo permite, un sobre continuo a medida para cubrir contramostradores y mueble cafetero mejora la higiene y la estética del conjunto. Y no olvidar un detalle crítico: los enchufes deben ir por encima de 1,20 m del suelo, ya que el peto posterior puede ocultarlos si se colocan demasiado bajos. En barra, los detalles no son secundarios: son los que se ven.




